Quienes somos

"Un grupo de colombianos, militares y civiles de reconocida experiencia a nivel nacional e internacional, conformado para analizar y debatir problemas importantes sobre la defensa y seguridad nacional".

jueves, 18 de septiembre de 2014

Mayor sensatez.

Septiembre 2014
MG ® Ricardo Rubianogroot Román.

En este texto hago un rápido recuento de lo escrito por diferentes autores y analistas del conflicto interno Colombiano con variadas visiones y concluyo mi propia apreciación.

Colombia es un país con un conflicto armado interno, resultado de causas diversas y complejas. Dentro de ellas se pueden señalar las desigualdades sociales, problemática de tierras, el abandono de áreas rurales y pueblos apartados, falta de infraestructura, educación, justicia, la exclusión política,  modelos de desarrollo errados y la creciente inequidad.

Para nuestra desdicha el listado para describir la totalidad de las raíces que lo han ocasionado, es interminable.

El conflicto tiene variados antecedentes históricos, para algunos analistas su origen se da en la década de los años 30 identificando el suceso de las bananeras, pasando por el asesinato de Jorge Eliecer Gaitán en el 48 y mencionan la  "época de la Violencia", como fundamental por ser esta época la que se caracterizó por el  talante político por los problemas bipartidista de la década de 1950 y a su vez remontan los orígenes de esta guerra interna en la llamada  Nueva Granada y la independencia de España y como quienes dirigieron los inicios de la fase de la Republica quisieron enfocar el futuro de esta Nación. Cada etapa de la historia del país ha traído consigo un enfrentamiento diferente.
A finales de los años cincuenta, principios de los años sesenta, a causa de los fenómenos ya antes mencionados, surgieron en Colombia diferentes grupos guerrilleros, en principio de inspiración marxista. Estos grupos son, principalmente, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia  FARC, el Ejército Popular de Liberación  EPL,  el Ejército de Liberación Nacional ELN y otras derivaciones menores, los cuales tenían unos objetivos específicos que eran asesorados y acompañados por el Partido Comunista desde sus inicios; esas metas eran las de conseguir una reforma agraria y la redistribución equitativa de la riqueza. Lo que pretendían finalmente, era lograr una transformación social significativa.
Todos esos objetivos e ideales de antaño han mutado y han cambiado; a diferencia de ocuparse en labores políticas para lograr esas aspiraciones y cambios, pasaron drásticamente a usar estrategias como el empleo del narcotráfico para financiar su causa, pero desbordando y pasando por encima de sus ideales, y prácticamente olvidando su causa y sus orígenes; se da como ejemplo la búsqueda y  demanda de ciertos intereses para el campesinado colombiano, por ser uno de los sectores más marginalizados de la sociedad, exigir al Gobierno,  la construcción de carreteras,  escuelas  y  crédito para aumentar la tenencia de ganado o ampliar sus cultivos, en síntesis la búsqueda de una participación del pueblo en la construcción del futuro del país.
Por el contrario recurren al empleo de las armas y no al uso de las palabras, hoy en día sus acciones se distinguen por el  reclutamiento de menores, prácticas  terroristas  como la implantación de minas antipersona, el asesinato de civiles, miembros del gobierno, policías y militares, el secuestro con fines políticos, extorsivos o económicos, atentados con bombas y armas no convencionales, destrucción de infraestructura, puentes, carreteras, oleoductos, acueductos, actos que han provocado desplazamientos forzados de civiles.
Sus doctrinas e ideales se han desvanecido.
Tienen que entender que la injusticia y las desigualdades sociales no justifican ni legitiman la violencia[1].
Para puntualizar sobre las falencias del sistema económico y político que nos rige, “no se requiere  irse a dar plomo en el monte”[2]. Es demasiado evidente la miseria e inequidad en Colombia, la concentración del capital y de la tierra, hay que luchar para superar estas situaciones aun en contra de quienes se benefician, pero la lucha armada no es parte de la solución a esos problemas, es parte del problema en sí.

Interpretando a Cano previo al bombardeo que lo dejó fuera de combate, quiso decir a sus “camaradas”, que “los errores de las Farc, las sacaron del camino de su filosofía[3]; que perdieron la guerra cuando el Estado colombiano logró multiplicar su capacidad militar con la suma del poder de combate de la fuerza aérea y las operaciones conjuntas”: masa crítica en contra…; “que perdieron su legitimidad insurgente, porque los colombianos y la comunidad internacional señalaron a las Farc como narcotraficantes y terroristas”.[4]
Ante esas realidades, a las Farc de Cano, no les quedaba más opción que negociar y bajo ese precepto, hoy necesitan oxigenar sus ideales de llegar al poder, ya no por medio de las armas, pero sí por la lucha política y jurídica, usando la combinación de otros medios, recuperar el poder de movilización en las regiones y lograr representatividad de sus cuadros políticos y órganos de dirección popular.
Los colombianos esperan que así como Cano diera el paso hacia la reflexión, las Farc de Timochenko, evolucionen en su lenguaje y que sean más consecuentes con la oportunidad histórica que se les está brindando.[5]
Las exigencias de la guerrilla en la mesa no son consecuentes con lo que ha sido la realidad histórica del manejo que le han dado al conflicto interno.
Quieren que el pueblo a quienes dicen defender pero que por el contrario han afectado, acepten en un referendo proyectado en la mesa de la Habana, que:
No son narcoterroristas?
Que son víctimas y no victimarios?
Que no reparen a sus víctimas?
Que son consecuencia “de un terrorismo de Estado”?
Que por emplear un uniforme son tropas equiparables a las Fuerzas Militares y la Policía Nacional de Colombia?
Que hay que exonerarlos de responsabilidades legales, ante sus acciones que se constituyen como delitos a la luz de códigos Nacionales e Internacionales?
Que no deben entregar las armas, sino dejarlas?
Que no deben desmovilizarse, sino reintegrarse a la sociedad civil?
Que pueden llegar al congreso sin una elección popular?
Me pregunto: Por qué esta guerrilla a la que se le ha dado una oportunidad de diálogo y negociación, deben tener concesiones que no se les da ni si quiera a los Colombianos que durante su vida han sido rectos y han procurado cumplir la Constitución y la leyes?
Se aspira entonces que sean sensatos con lo que ha sido su pasado y esperen unas acciones lógicas, y consecuentes con  lo que ha sido su vida en relación con el conflicto interno y como por ello han afectado a la Nación Colombiana.

.






[1] (Pécaut, 2008; Pizarro, 2011).
[2] (Pécaut, 2008; Pizarro, 2011).
[3] Plan Renacer.
[4] Alfonso Cano.

miércoles, 6 de agosto de 2014

El proceso para el fin del conflicto armado y las víctimas.

LA ANOMALÍA DE LAS VICTIMAS

Por: MG Ricardo Rubianogroot Román. (28-07-14)



“El Estado no es culpable; en algunos casos puede ser
responsable, por ello repara”[1]

El ciudadano que se declara víctima, prefiere ser reconocido por el Estado y no por las FARC, les asiste esperanzas que el Estado los reparare”[2]

“Los responsables de las víctimas de guerra en Colombia van más allá de los contendientes y llega al Palacio Presidencial  y a los sectores pudientes de la sociedad”[3]


Con estas frases introductorias, se puede claramente deducir los inconvenientes y dificultades y el arduo trabajo que está por darse, especialmente para el Gobierno, para llegar a un acuerdo justo y conveniente en este tema de víctimas de la agenda de conversaciones.

Pero qué es lo que realmente se busca al tratar este tema que está consignado en el punto número cinco (5) de la Agenda de negociaciones? Y que es lo que se va a tratar en el desarrollo del mismo?  Los numerales señalados en ese punto son dos:

1.     Derechos humanos
2.     Verdad.

La realidad es que existe como es lógico en este asunto, una observancia e influencia de organismos internacionales pues este es un contenido relativo a la justicia transicional, que busca precisamente resarcir a las víctimas y que aflore la verdad, justicia y reparación, requisito y exigencia sine qua non, [4]  de estas colectividades, por la jurisprudencia existente en ese mecanismo; más claro aún, de lo se trata es legitimar y validar el proceso; de allí la importancia que el Gobierno lo maneje en forma acertada y no permita ningún tipo de manipulación.

Los preparativos para acometer el punto, siguiendo los lineamientos señalados en el pasado con los temas ya abordados, territorio, participación en política y drogas ilícitas, ha sido precedido por unos foros organizados por la ONU por petición del Gobierno, y  la Universidad Nacional específicamente su Centro de Pensamiento, por postulación de las FARC.

A la fecha, se han cumplido tres (3) foros regionales en Villavicencio, Barrancabermeja y Barranquilla y está previsto un foro Nacional en la Cuidad de Cali.

La participación en los foros regionales ha sido de aproximadamente unas 1.700 personas, para el foro Nacional  se tiene previsto que asistan unas 1.200. Se aprecia que de ese número citado, la participación de víctimas de las FARC, ha sido tan solo de 165, (proyectando incluso el foro de Cali), se puede mencionar dentro de ese último grupo a víctimas presentadas por ACORE[5], Colombia herida, Damas verdes, Confecore[6] y la División Córdova. Se atribuye esa anomalía del bajo número de asistentes a fallas en el sistema de información o bien que existe algún tipo de aprensión por agresiones que ya se han presentado en los foros iniciales o simplemente no hay garantías y confianza en ese proceso. Entre tanto la contraparte ha estado muy activa en foros y en las actividades relativas.

Las víctimas seleccionadas se encontrarán por primera vez con las Farc en la Habana; Los delegados del presidente Juan Manuel Santos y de las Farc han decidido invitar a la Habana a una delegación de víctimas por cada ronda negociadora sobre ese tema, al menos durante cinco ciclos. El primer grupo de víctimas irá a La Habana el 16 de Agosto. La conformación  de  los grupos de víctimas será de 12 personas, en cinco ciclos en total, para un total previsto de 60 personas. Allí podrán exponer sus puntos de vista sobre lo que debe ser y se espera, sobre verdad, justicia y reparación.

Los mecanismos de participación están acordados, pero a pesar de estar establecidos los mismos, no son del todo claros y son manejados por un sector cerrado donde no hay cabida al pluralismo, no hay la claridad esperada; se  registra en gran actividad a Piedad Córdoba y el Senador Iván Cepeda, a pesar  de no tener una función específica en esta actividad están apropiados del tema, y en comunicación permanente con Alejo Vargas uno de los principales organizadores, el sí, con responsabilidades específicas en este asunto.

La selección se dejó en manos del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y de la Universidad Nacional, que antes de determinar quiénes serán los escogidos, “consultan” a la Iglesia Católica específicamente a la Conferencia Episcopal manejada por Monseñor Luis Castro[7] que junto con la Organización de víctimas y la Mesa Nacional de víctimas, siguiendo los criterios de: equilibrio, pluralismo y sindéresis[8], y el análisis de cada hecho victimizante [9] y enfoque diferencial, [10] finalmente eligen las personas asistentes a la Habana catalogadas como víctimas.

Al escribir este artículo el proceso descrito se encuentra en plena ejecución. Se han dado manifestaciones de inconformidad de todo tipo, algunos sectores del Gobierno se han manifestado, [11] "Para la Procuraduría General de la Nación es fundamental que se tenga claridad sobre las reglas de juego establecidas en un aspecto de tanta trascendencia, y que se asegure una representación justa al universo de víctimas del conflicto armado colombiano".

De otro lado, y no menos importante, actualmente están debidamente inscritas a nivel Nacional, más de 6,500.000 víctimas (aproximadamente la población de la cuidad de Bogotá urbana), se estima un promedio por cada víctima de cuatro (4) mas, llamadas víctimas secundarias (familiares especialmente); mediante un procedimiento establecido se  declara  un hecho equidistante [12] que determina que se ha cometido un daño que a la vez genera una atención y una asistencia de emergencia; es claro y así debe ser que el Estado va a reparar a las víctimas, reparaciones que están previstas en algunos casos de por vida, gran responsabilidad y mucho dinero del fisco Nacional se deberá considerar; podremos imaginar los colosales recursos que se debe presupuestar en lo sucesivo para atender este tema. Pero y las víctimas de las FARC? Cómo se maneja esa otra cara de la misma moneda? Que se tiene previsto? De eso no se ha hablado y es el momento de precisar.

En todo lo que acontece en este punto, se señala y advierte una situación grave y preocupante, el Estado acepta su responsabilidad y reconoce a las víctimas que están inscritas, al aceptar y dar el reconocimiento a las mismas, bien puede darse la circunstancia  que se va a reclamar por parte de entusiastas abogados y colectivos, la investigación correspondiente para determinar que agente del Estado, que entidad y finalmente que persona es la directamente responsable jurídicamente.

Esa responsabilidad aceptada por el Estado, y cuando en la actualidad se discute arduamente sobre las responsabilidades políticas versus las responsabilidades Institucionales y apalancada aún más por las manifestaciones del señor Presidente de la Republica, [13] el 23 de Julio/14 cuando señaló que todos los involucrados deben reconocer la responsabilidad que han tenido; empresarios, trabajadores, medios de comunicación,……., todos somos culpables” lo mencionado, dará paso a que esa responsabilidad admitida, sea un “auto cabeza de proceso”[14]; podremos imaginar también, el cumulo de investigaciones que se abrirán; los comandantes militares y policiales y las autoridades civiles de cada sector, estarán a la orden del día.

Las manifestaciones de las Farc en este sentido no se hacen esperar [15]“Al hablar de máximos responsables, debemos afirmar claramente, que la cadena de mando no se agota en los Estados Mayores del Ejercito y Policía, sino que va mas allá y toca al Palacio de Nariño”

Esperemos entonces que todo este episodio no resulte en que el Estado es el único responsable por las víctimas de esta guerra interna. Una vez más estamos en manos de los plenipotenciarios y del Gobierno como tal y confiamos que su inteligencia, astucia y sagacidad sea más aguda que la del otro lado de la mesa. La historia los sabrá juzgar por sus aciertos y sus errores.

ENCARGO: El Estado como tal debe constituirse como una víctima.

Cada vez que se atenta y golpea un oleoducto, se da una depredación inclemente, se atenta contra pobladores, la naturaleza representada en seres vivos, objetos, agua, suelo, subsuelo y el aire; el medio ambiente y los ecosistemas se degradan, la flora y la fauna se ve afectada.

Quienes son los victimarios y quienes responden por esos incontables daños?




[1] Apreciaciones del articulista.
[2] Apreciaciones del articulista.
[3] Iván Márquez, Diario “El País, El Tiempo”, sábado 19 de Julio.
[4] «Condición sin la cual no». Se refiere a una acción, condición o ingrediente necesario y esencial de carácter más bien obligatorio para que algo sea posible y funcione correctamente.
[5] Asociación Colombiana de Oficiales en retiro.
[6] Confederación Colombiana de Organizaciones del Personal en Retiro y Pensionados de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional. 
[7] La Conferencia Episcopal de Colombia, es una institución administrativa y de carácter permanente de la iglesia católica, integrada por todos los obispos de las diócesis de Colombia en forma colegiada.
[8] Sinónimos en español de "sindéresis": buen juicio, discreción, prudencia, sentido común, tino. Discreción, capacidad de pensar rectamente. Hoy en desuso, el término fue utilizado por los filósofos escolásticos para defender que el ser humano, en general, está capacitado para reconocer el bien (al que daban un valor absoluto) y distinguirlo del mal.
[9] 1. La vida y la libertad. 2. Integridad física. 3. Violencia sexual. 4. Desplazamiento forzado.
[10] 1. Mujeres víctimas. 2. Víctimas jóvenes. 3.Adultos mayores, en condición de discapacidad,
[11] El Tiempo Sección Política viernes 25 de Julio/14.
[12] Se habla de una actitud que es equilibrada con respecto a cada una de las partes de unconflicto un mediador equidistante
[13] Editorial del programa “la Hora de la verdad” el día 24  de Julio y otros medios noticiosos.
[14] Auto de oficio que provee un juez para iniciar una investigación

[15] Periódico “El Nacional” y correo electrónico de Márquez el 25 de Julio/14, a varios medios noticiosos.
El proceso para el fin del conflicto armado y las víctimas.

LA ANOMALÍA DE LAS VICTIMAS

Por: MG Ricardo Rubianogroot Román. (28-07-14)



“El Estado no es culpable; en algunos casos puede ser
responsable, por ello repara”[1]

El ciudadano que se declara víctima, prefiere ser reconocido por el Estado y no por las FARC, les asiste esperanzas que el Estado los reparare”[2]

“Los responsables de las víctimas de guerra en Colombia van más allá de los contendientes y llega al Palacio Presidencial  y a los sectores pudientes de la sociedad”[3]


Con estas frases introductorias, se puede claramente deducir los inconvenientes y dificultades y el arduo trabajo que está por darse, especialmente para el Gobierno, para llegar a un acuerdo justo y conveniente en este tema de víctimas de la agenda de conversaciones.

Pero qué es lo que realmente se busca al tratar este tema que está consignado en el punto número cinco (5) de la Agenda de negociaciones? Y que es lo que se va a tratar en el desarrollo del mismo?  Los numerales señalados en ese punto son dos:

1.     Derechos humanos
2.     Verdad.

La realidad es que existe como es lógico en este asunto, una observancia e influencia de organismos internacionales pues este es un contenido relativo a la justicia transicional, que busca precisamente resarcir a las víctimas y que aflore la verdad, justicia y reparación, requisito y exigencia sine qua non, [4]  de estas colectividades, por la jurisprudencia existente en ese mecanismo; más claro aún, de lo se trata es legitimar y validar el proceso; de allí la importancia que el Gobierno lo maneje en forma acertada y no permita ningún tipo de manipulación.

Los preparativos para acometer el punto, siguiendo los lineamientos señalados en el pasado con los temas ya abordados, territorio, participación en política y drogas ilícitas, ha sido precedido por unos foros organizados por la ONU por petición del Gobierno, y  la Universidad Nacional específicamente su Centro de Pensamiento, por postulación de las FARC.

A la fecha, se han cumplido tres (3) foros regionales en Villavicencio, Barrancabermeja y Barranquilla y está previsto un foro Nacional en la Cuidad de Cali.

La participación en los foros regionales ha sido de aproximadamente unas 1.700 personas, para el foro Nacional  se tiene previsto que asistan unas 1.200. Se aprecia que de ese número citado, la participación de víctimas de las FARC, ha sido tan solo de 165, (proyectando incluso el foro de Cali), se puede mencionar dentro de ese último grupo a víctimas presentadas por ACORE[5], Colombia herida, Damas verdes, Confecore[6] y la División Córdova. Se atribuye esa anomalía del bajo número de asistentes a fallas en el sistema de información o bien que existe algún tipo de aprensión por agresiones que ya se han presentado en los foros iniciales o simplemente no hay garantías y confianza en ese proceso. Entre tanto la contraparte ha estado muy activa en foros y en las actividades relativas.

Las víctimas seleccionadas se encontrarán por primera vez con las Farc en la Habana; Los delegados del presidente Juan Manuel Santos y de las Farc han decidido invitar a la Habana a una delegación de víctimas por cada ronda negociadora sobre ese tema, al menos durante cinco ciclos. El primer grupo de víctimas irá a La Habana el 16 de Agosto. La conformación  de  los grupos de víctimas será de 12 personas, en cinco ciclos en total, para un total previsto de 60 personas. Allí podrán exponer sus puntos de vista sobre lo que debe ser y se espera, sobre verdad, justicia y reparación.

Los mecanismos de participación están acordados, pero a pesar de estar establecidos los mismos, no son del todo claros y son manejados por un sector cerrado donde no hay cabida al pluralismo, no hay la claridad esperada; se  registra en gran actividad a Piedad Córdoba y el Senador Iván Cepeda, a pesar  de no tener una función específica en esta actividad están apropiados del tema, y en comunicación permanente con Alejo Vargas uno de los principales organizadores, el sí, con responsabilidades específicas en este asunto.

La selección se dejó en manos del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y de la Universidad Nacional, que antes de determinar quiénes serán los escogidos, “consultan” a la Iglesia Católica específicamente a la Conferencia Episcopal manejada por Monseñor Luis Castro[7] que junto con la Organización de víctimas y la Mesa Nacional de víctimas, siguiendo los criterios de: equilibrio, pluralismo y sindéresis[8], y el análisis de cada hecho victimizante [9] y enfoque diferencial, [10] finalmente eligen las personas asistentes a la Habana catalogadas como víctimas.

Al escribir este artículo el proceso descrito se encuentra en plena ejecución. Se han dado manifestaciones de inconformidad de todo tipo, algunos sectores del Gobierno se han manifestado, [11] "Para la Procuraduría General de la Nación es fundamental que se tenga claridad sobre las reglas de juego establecidas en un aspecto de tanta trascendencia, y que se asegure una representación justa al universo de víctimas del conflicto armado colombiano".

De otro lado, y no menos importante, actualmente están debidamente inscritas a nivel Nacional, más de 6,500.000 víctimas (aproximadamente la población de la cuidad de Bogotá urbana), se estima un promedio por cada víctima de cuatro (4) mas, llamadas víctimas secundarias (familiares especialmente); mediante un procedimiento establecido se  declara  un hecho equidistante [12] que determina que se ha cometido un daño que a la vez genera una atención y una asistencia de emergencia; es claro y así debe ser que el Estado va a reparar a las víctimas, reparaciones que están previstas en algunos casos de por vida, gran responsabilidad y mucho dinero del fisco Nacional se deberá considerar; podremos imaginar los colosales recursos que se debe presupuestar en lo sucesivo para atender este tema. Pero y las víctimas de las FARC? Cómo se maneja esa otra cara de la misma moneda? Que se tiene previsto? De eso no se ha hablado y es el momento de precisar.

En todo lo que acontece en este punto, se señala y advierte una situación grave y preocupante, el Estado acepta su responsabilidad y reconoce a las víctimas que están inscritas, al aceptar y dar el reconocimiento a las mismas, bien puede darse la circunstancia  que se va a reclamar por parte de entusiastas abogados y colectivos, la investigación correspondiente para determinar que agente del Estado, que entidad y finalmente que persona es la directamente responsable jurídicamente.

Esa responsabilidad aceptada por el Estado, y cuando en la actualidad se discute arduamente sobre las responsabilidades políticas versus las responsabilidades Institucionales y apalancada aún más por las manifestaciones del señor Presidente de la Republica, [13] el 23 de Julio/14 cuando señaló que todos los involucrados deben reconocer la responsabilidad que han tenido; empresarios, trabajadores, medios de comunicación,……., todos somos culpables” lo mencionado, dará paso a que esa responsabilidad admitida, sea un “auto cabeza de proceso”[14]; podremos imaginar también, el cumulo de investigaciones que se abrirán; los comandantes militares y policiales y las autoridades civiles de cada sector, estarán a la orden del día.

Las manifestaciones de las Farc en este sentido no se hacen esperar [15]“Al hablar de máximos responsables, debemos afirmar claramente, que la cadena de mando no se agota en los Estados Mayores del Ejercito y Policía, sino que va mas allá y toca al Palacio de Nariño”

Esperemos entonces que todo este episodio no resulte en que el Estado es el único responsable por las víctimas de esta guerra interna. Una vez más estamos en manos de los plenipotenciarios y del Gobierno como tal y confiamos que su inteligencia, astucia y sagacidad sea más aguda que la del otro lado de la mesa. La historia los sabrá juzgar por sus aciertos y sus errores.

ENCARGO: El Estado como tal debe constituirse como una víctima.

Cada vez que se atenta y golpea un oleoducto, se da una depredación inclemente, se atenta contra pobladores, la naturaleza representada en seres vivos, objetos, agua, suelo, subsuelo y el aire; el medio ambiente y los ecosistemas se degradan, la flora y la fauna se ve afectada.

Quienes son los victimarios y quienes responden por esos incontables daños?




[1] Apreciaciones del articulista.
[2] Apreciaciones del articulista.
[3] Iván Márquez, Diario “El País, El Tiempo”, sábado 19 de Julio.
[4] «Condición sin la cual no». Se refiere a una acción, condición o ingrediente necesario y esencial de carácter más bien obligatorio para que algo sea posible y funcione correctamente.
[5] Asociación Colombiana de Oficiales en retiro.
[6] Confederación Colombiana de Organizaciones del Personal en Retiro y Pensionados de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional. 
[7] La Conferencia Episcopal de Colombia, es una institución administrativa y de carácter permanente de la iglesia católica, integrada por todos los obispos de las diócesis de Colombia en forma colegiada.
[8] Sinónimos en español de "sindéresis": buen juicio, discreción, prudencia, sentido común, tino. Discreción, capacidad de pensar rectamente. Hoy en desuso, el término fue utilizado por los filósofos escolásticos para defender que el ser humano, en general, está capacitado para reconocer el bien (al que daban un valor absoluto) y distinguirlo del mal.
[9] 1. La vida y la libertad. 2. Integridad física. 3. Violencia sexual. 4. Desplazamiento forzado.
[10] 1. Mujeres víctimas. 2. Víctimas jóvenes. 3.Adultos mayores, en condición de discapacidad,
[11] El Tiempo Sección Política viernes 25 de Julio/14.
[12] Se habla de una actitud que es equilibrada con respecto a cada una de las partes de unconflicto un mediador equidistante
[13] Editorial del programa “la Hora de la verdad” el día 24  de Julio y otros medios noticiosos.
[14] Auto de oficio que provee un juez para iniciar una investigación

[15] Periódico “El Nacional” y correo electrónico de Márquez el 25 de Julio/14, a varios medios noticiosos.

martes, 22 de julio de 2014

EDITORIAL



La distorsión de la verdad

En el reciente Informe de la ONG Fundación FOR (Fellowship of Reconciliation), de los EEUU, que bien merece un profundo análisis, resulta clara la intención de sus autores de afectar la Asistencia Militar de los Estados Unidos a Colombia, al demeritar su desempeño en materia de derechos humanos, para lo cual ladinamente, cuestiona la ayuda al pretender relacionarla con supuestas violaciones a los derechos humanos y argumentar que dicha asistencia ha sido negativa para los propósitos para la cual fue creada.

Por otra parte, el documento demuestra el intenso esfuerzo político que han adelantado las Farc, sus aliados y militantes no armados, para atribuir los orígenes y desarrollo de la violencia en Colombia, exclusivamente en cabeza del Estado y sus instituciones armadas.

Lo que sí es absolutamente seguro, es que de no existir una estrategia que contrarreste estas acciones, las Fuerzas Militares y particularmente el Ejército, van a salir muy maltrechas en las negociaciones, particularmente en su legitimidad. Con este objetivo de desprestigio, las Farc han obtenido grandes logros a través de un eficiente aparato propagandístico, apoyado en “estudios e investigaciones” de intelectuales, organizaciones de izquierda y tendenciosas ONG de Derechos Humanos, que han escrito su propia versión de lo acontecido en Colombia en los últimos sesenta años, sustentada en falsedades, calumnias, exageraciones y verdades a medias, que han sido repetidas permanentemente por su aparato político- ideológico. Esta estrategia resulta evidente en el reciente estudio de la Fundación FOR, donde casi todas sus citas y notas bibliográficas pertenecen a los mismos autores, referenciándose unos a otros en sus investigaciones, en un círculo perverso y malintencionado. Como este informe se han publicado decenas en los últimos años, cuya clara intención es torcer la verdad de acuerdo con sus intereses políticos e ideológicos.

El esfuerzo político de las Farc, siempre presente como complemento de la acción armada, manejado a través de organizaciones nacionales e internacionales, que gozan de prestigio y adelantan un trabajo paralelo a las pretensiones de las Farc está encaminado a establecer una “Comisión de la Verdad” que, en forma similar a como ha ocurrido en todos los procesos de paz adelantado con organizaciones terroristas, siempre señalará al Estado y sus fuerzas de seguridad como los responsables ante la historia, mientras que sus acciones terroristas se minimizan y exculpan y presentan como necesarias o altruistas.

Como un modelo estandarizado, producto de todos los procesos de negociación, lo que se asumió como compromiso del Estado, desde los preacuerdos, fue la forma unilateral de hacer la depuración de la FFAA, por lo que resulta cierto, como lo afirma persistentemente el Gobierno, que en la mesa de diálogos de La Habana no se negociarán las FFMM; lo fueron previamente con el argumento de que deben transformarse para enfrentar los nuevos retos del posconflicto.

En forma similar a como ocurriera en otras naciones, las primeras transformaciones, esas que actualmente se planean y adelantan, no deben inquietar extraordinariamente a aquellos a quien se dirigen, deben aparecer naturales y convenientes, y sus promotores en las instituciones armadas se presentarán a la opinión como personas de avanzada; posteriormente vendrán las más significativas y revolucionarias transformaciones, cuando ya se haya perdido la capacidad de reacción. Las reformas y reestructuración parecerán surgir del interior y haber sido adoptadas por las propias fuerzas. Nunca ellas fueron una imposición ni obedecieron a una estrategia oculta; por supuesto, nada de ello se negoció en La Habana.

¿Cuál ha sido la estrategia de los grupos terroristas? Crear todo un escenario respaldado en investigaciones de sus aliados, para mostrar una Fuerzas Armadas causantes de la guerra, violadora de los DDHH y del DIH y, de esta forma, condicionar al Mando, a los organismos de control, al Legislativo a adoptar las medidas necesarias para depurarlas, castigar a los corruptos y violadores de los DDHH. Adicionalmente, buscan demostrar que existe una política sistemática de la institución en la ejecución de delitos de lesa humanidad, con el fin de involucrar a los mandos en los altos niveles y, en últimas, buscar un cambio estructural en las Fuerzas Armadas de Colombia.

A este respecto, el Estado colombiano muy poco o casi nada ha realizado para contrarrestar esta manipulación de la verdad; la iniciativa la han tenido los intelectuales e ideólogos de izquierda, que han contribuido con los grupos armados, como una forma de lucha bien estructurada, a crear su propia versión de los hechos y mostrar una historia distorsionada y envilecida que invierte las cargas, los valores y deforma la realidad.

El Gobierno y las Fuerzas Armadas no han sido lo suficientemente dinámicos y proactivos para contrarrestar este esquema de lucha propuesto por las agrupaciones terroristas, quienes centraron su accionar hacia el aparato militar extremista, olvidando tomar acción sobre otras formas de lucha, que a la larga, resultan más eficaces que la misma derrota militar, como si lo hizo el terrorismo, el que volcó su esfuerzo principal hacia lo político o aquellas otras formas de lucha que promulgaron desde hace más de medio siglo.

La reciente publicación del informe “Basta ya” y el informe de cuatro tomos titulado "Huellas y rostros de la desaparición forzada, 1970-2010”, producido por el Centro Nacional de Memoria Histórica, organismo adscrito a la Presidencia de la Republica, puso en evidencia estas falencias del Estado colombiano. Allí se consigna, una narrativa de mentiras y verdades a medias, presentadas como una investigación seria, aunque carentes de todo rigor científico, las cuales fueron difundidas en todos los estamentos académicos nacionales y del mundo entero, causando gran daño a la legitimidad y el prestigio de las FFMM desfigurando la historia.

Aunque con mucho retraso, más vale tarde que nunca, el Comando General de las FFMM, a través de la Escuela Superior de Guerra creó el Centro de Memoria Histórica de las FFMM, el cual cuenta con un equipo de expertos investigadores que ha venido  trabajando intensamente, en una tarea ardua y compleja por la dificultad de tener que recopilar archivos y documentos que ayuden a esclarecer la verdad, este trabajo viene siendo coordinado con la Comisión Nacional de Memoria Histórica. Se anhela que este compromiso arroje resultados imparciales y sin carga ideológica, para que salga a la luz la verdad que tanto esperamos los colombianos y en particular las Fuerzas Militares.