miércoles, 6 de agosto de 2014
El proceso
para el fin del conflicto armado y las víctimas.
LA ANOMALÍA DE
LAS VICTIMAS
Por: MG Ricardo Rubianogroot Román. (28-07-14)
“El Estado no es culpable; en algunos casos puede ser
responsable, por ello repara”[1]
El ciudadano que se declara víctima, prefiere ser reconocido
por el Estado y no por las FARC, les asiste esperanzas que el Estado los
reparare”[2]
“Los responsables de las víctimas de guerra en Colombia van más
allá de los contendientes y llega al Palacio Presidencial y a los sectores pudientes de la sociedad”[3]
Con estas frases introductorias, se
puede claramente deducir los inconvenientes y dificultades y el arduo trabajo que
está por darse, especialmente para el Gobierno, para llegar a un acuerdo justo y
conveniente en este tema de víctimas de la agenda de conversaciones.
Pero qué es lo que realmente se busca al
tratar este tema que está consignado en el punto número cinco (5) de la Agenda
de negociaciones? Y que es lo que se va a tratar en el desarrollo del mismo? Los numerales señalados en ese punto son dos:
1.
Derechos humanos
2.
Verdad.
La realidad es que existe como es lógico
en este asunto, una observancia e influencia de organismos internacionales pues
este es un contenido relativo a la justicia transicional, que busca
precisamente resarcir a las víctimas y que aflore la verdad, justicia y
reparación, requisito y exigencia sine qua non, [4]
de estas colectividades, por la jurisprudencia
existente en ese mecanismo; más claro aún, de lo se trata es legitimar y
validar el proceso; de allí la importancia que el Gobierno lo maneje en forma
acertada y no permita ningún tipo de manipulación.
Los preparativos para acometer el punto,
siguiendo los lineamientos señalados en el pasado con los temas ya abordados,
territorio, participación en política y drogas ilícitas, ha sido precedido por
unos foros organizados por la ONU por petición del Gobierno, y la Universidad Nacional específicamente su Centro
de Pensamiento, por postulación de las FARC.
A la fecha, se han cumplido tres (3)
foros regionales en Villavicencio, Barrancabermeja y Barranquilla y está
previsto un foro Nacional en la Cuidad de Cali.
La participación en los foros regionales
ha sido de aproximadamente unas 1.700 personas, para el foro Nacional se tiene previsto que asistan unas 1.200. Se
aprecia que de ese número citado, la participación de víctimas de las FARC, ha
sido tan solo de 165, (proyectando incluso el foro de Cali), se puede mencionar
dentro de ese último grupo a víctimas presentadas por ACORE[5],
Colombia herida, Damas verdes, Confecore[6]
y la División Córdova. Se atribuye esa anomalía del bajo número de asistentes a
fallas en el sistema de información o bien que existe algún tipo de aprensión
por agresiones que ya se han presentado en los foros iniciales o simplemente no
hay garantías y confianza en ese proceso. Entre tanto la contraparte ha estado
muy activa en foros y en las actividades relativas.
Las víctimas seleccionadas se
encontrarán por primera vez con las Farc en la Habana; Los delegados del presidente Juan Manuel Santos y de las Farc han
decidido invitar a la Habana a una delegación de víctimas por cada ronda
negociadora sobre ese tema, al menos durante cinco ciclos. El primer grupo de víctimas irá a La Habana el 16
de Agosto. La conformación de los grupos de víctimas será de 12 personas, en
cinco ciclos en total, para un total previsto de 60 personas. Allí podrán exponer
sus puntos de vista sobre lo que debe ser y se espera,
sobre verdad, justicia y reparación.
Los mecanismos de participación están
acordados, pero a pesar de estar establecidos los mismos, no son del todo
claros y son manejados por un sector cerrado donde no hay cabida al pluralismo,
no hay la claridad esperada; se registra
en gran actividad a Piedad Córdoba y el Senador Iván Cepeda, a pesar
de no tener una función específica en esta actividad están apropiados
del tema, y en comunicación permanente con Alejo Vargas uno de los principales
organizadores, el sí, con responsabilidades específicas en este asunto.
La
selección se dejó en manos del Programa de Naciones
Unidas para el Desarrollo y de la Universidad Nacional,
que antes de determinar quiénes serán los escogidos, “consultan” a la Iglesia
Católica específicamente a la Conferencia Episcopal manejada por Monseñor Luis Castro[7] que
junto con la Organización de víctimas y la Mesa Nacional de víctimas, siguiendo
los criterios de: equilibrio, pluralismo y sindéresis[8], y
el análisis de cada hecho victimizante [9] y
enfoque diferencial, [10] finalmente
eligen las personas asistentes a la Habana catalogadas como víctimas.
Al
escribir este artículo el proceso descrito se encuentra en plena ejecución. Se
han dado manifestaciones de inconformidad de todo tipo, algunos sectores del
Gobierno se han manifestado, [11] "Para
la Procuraduría General de la Nación es fundamental que se tenga claridad sobre
las reglas de juego establecidas en un aspecto de tanta trascendencia, y que se
asegure una representación justa al universo de víctimas del conflicto armado
colombiano".
De
otro lado, y no menos importante, actualmente están debidamente inscritas a
nivel Nacional, más de 6,500.000 víctimas (aproximadamente la población de la
cuidad de Bogotá urbana), se estima un promedio por cada víctima de cuatro (4)
mas, llamadas víctimas secundarias (familiares especialmente); mediante un
procedimiento establecido se
declara un hecho equidistante [12]
que determina que se ha cometido un daño que a la vez genera una atención y una
asistencia de emergencia; es claro y así debe ser que el Estado va a reparar a
las víctimas, reparaciones que están previstas en algunos casos de por vida,
gran responsabilidad y mucho dinero del fisco Nacional se deberá considerar;
podremos imaginar los colosales recursos que se debe presupuestar en lo
sucesivo para atender este tema. Pero y las víctimas de las FARC? Cómo se
maneja esa otra cara de la misma moneda? Que se tiene previsto? De eso no se ha
hablado y es el momento de precisar.
En
todo lo que acontece en este punto, se señala y advierte una situación grave y
preocupante, el Estado acepta su responsabilidad y reconoce a las víctimas que
están inscritas, al aceptar y dar el reconocimiento a las mismas, bien puede
darse la circunstancia que se va a reclamar
por parte de entusiastas abogados y colectivos, la investigación
correspondiente para determinar que agente del Estado, que entidad y finalmente
que persona es la directamente responsable jurídicamente.
Esa
responsabilidad aceptada por el Estado, y cuando en la actualidad se discute
arduamente sobre las responsabilidades políticas versus las responsabilidades
Institucionales y apalancada aún más por las manifestaciones del señor Presidente
de la Republica, [13]
el 23 de Julio/14 cuando “señaló que todos los involucrados deben
reconocer la responsabilidad que han tenido; empresarios, trabajadores, medios
de comunicación,……., todos somos culpables” lo mencionado, dará paso a que esa responsabilidad admitida,
sea un “auto cabeza de proceso”[14]; podremos
imaginar también, el cumulo de investigaciones que se abrirán; los comandantes
militares y policiales y las autoridades civiles de cada sector, estarán a la
orden del día.
Las
manifestaciones de las Farc en este sentido no se hacen esperar [15]“Al hablar de máximos responsables, debemos
afirmar claramente, que la cadena de mando no se agota en los Estados Mayores
del Ejercito y Policía, sino que va mas allá y toca al Palacio de Nariño”
Esperemos
entonces que todo este episodio no resulte en que el Estado es el único
responsable por las víctimas de esta guerra interna. Una vez más estamos en
manos de los plenipotenciarios y del Gobierno como tal y confiamos que su inteligencia,
astucia y sagacidad sea más aguda que la del otro lado de la mesa. La historia
los sabrá juzgar por sus aciertos y sus errores.
Cada
vez que se atenta y golpea un oleoducto, se da una depredación inclemente, se
atenta contra pobladores, la naturaleza representada en seres vivos, objetos,
agua, suelo, subsuelo y el aire; el medio ambiente y los ecosistemas se
degradan, la flora y la fauna se ve afectada.
Quienes
son los victimarios y quienes responden por esos incontables daños?
[1] Apreciaciones del articulista.
[2] Apreciaciones del articulista.
[3] Iván Márquez, Diario “El País, El Tiempo”,
sábado 19 de Julio.
[4] «Condición
sin la cual no». Se refiere a una acción, condición o ingrediente necesario y
esencial de carácter más bien obligatorio para que algo sea posible y funcione
correctamente.
[6] Confederación
Colombiana de Organizaciones del Personal en Retiro y Pensionados de las
Fuerzas Militares y de la Policía Nacional.
[7] La
Conferencia Episcopal de Colombia, es una institución administrativa y de
carácter permanente de la iglesia católica, integrada por todos los obispos de
las diócesis de Colombia en forma colegiada.
[8] Sinónimos en español de
"sindéresis": buen juicio, discreción, prudencia, sentido común, tino.
Discreción, capacidad de pensar rectamente. Hoy en desuso, el término fue
utilizado por los filósofos escolásticos para defender que el ser humano, en
general, está capacitado para reconocer el bien (al que daban un valor absoluto)
y distinguirlo del mal.
[9] 1. La vida y la libertad. 2. Integridad
física. 3. Violencia sexual. 4. Desplazamiento forzado.
[10] 1. Mujeres víctimas. 2. Víctimas jóvenes.
3.Adultos mayores, en condición de discapacidad,
[11] El Tiempo Sección Política viernes 25 de
Julio/14.
[12] Se habla de una actitud que es equilibrada con respecto a cada una de las partes de unconflicto un mediador equidistante
[13] Editorial del programa “la Hora de la verdad”
el día 24 de Julio y otros medios
noticiosos.
[15] Periódico “El Nacional”
y correo electrónico de Márquez el 25 de Julio/14, a varios medios noticiosos.
El proceso
para el fin del conflicto armado y las víctimas.
LA ANOMALÍA DE
LAS VICTIMAS
Por: MG Ricardo Rubianogroot Román. (28-07-14)
“El Estado no es culpable; en algunos casos puede ser
responsable, por ello repara”[1]
El ciudadano que se declara víctima, prefiere ser reconocido
por el Estado y no por las FARC, les asiste esperanzas que el Estado los
reparare”[2]
“Los responsables de las víctimas de guerra en Colombia van más
allá de los contendientes y llega al Palacio Presidencial y a los sectores pudientes de la sociedad”[3]
Con estas frases introductorias, se
puede claramente deducir los inconvenientes y dificultades y el arduo trabajo que
está por darse, especialmente para el Gobierno, para llegar a un acuerdo justo y
conveniente en este tema de víctimas de la agenda de conversaciones.
Pero qué es lo que realmente se busca al
tratar este tema que está consignado en el punto número cinco (5) de la Agenda
de negociaciones? Y que es lo que se va a tratar en el desarrollo del mismo? Los numerales señalados en ese punto son dos:
1.
Derechos humanos
2.
Verdad.
La realidad es que existe como es lógico
en este asunto, una observancia e influencia de organismos internacionales pues
este es un contenido relativo a la justicia transicional, que busca
precisamente resarcir a las víctimas y que aflore la verdad, justicia y
reparación, requisito y exigencia sine qua non, [4]
de estas colectividades, por la jurisprudencia
existente en ese mecanismo; más claro aún, de lo se trata es legitimar y
validar el proceso; de allí la importancia que el Gobierno lo maneje en forma
acertada y no permita ningún tipo de manipulación.
Los preparativos para acometer el punto,
siguiendo los lineamientos señalados en el pasado con los temas ya abordados,
territorio, participación en política y drogas ilícitas, ha sido precedido por
unos foros organizados por la ONU por petición del Gobierno, y la Universidad Nacional específicamente su Centro
de Pensamiento, por postulación de las FARC.
A la fecha, se han cumplido tres (3)
foros regionales en Villavicencio, Barrancabermeja y Barranquilla y está
previsto un foro Nacional en la Cuidad de Cali.
La participación en los foros regionales
ha sido de aproximadamente unas 1.700 personas, para el foro Nacional se tiene previsto que asistan unas 1.200. Se
aprecia que de ese número citado, la participación de víctimas de las FARC, ha
sido tan solo de 165, (proyectando incluso el foro de Cali), se puede mencionar
dentro de ese último grupo a víctimas presentadas por ACORE[5],
Colombia herida, Damas verdes, Confecore[6]
y la División Córdova. Se atribuye esa anomalía del bajo número de asistentes a
fallas en el sistema de información o bien que existe algún tipo de aprensión
por agresiones que ya se han presentado en los foros iniciales o simplemente no
hay garantías y confianza en ese proceso. Entre tanto la contraparte ha estado
muy activa en foros y en las actividades relativas.
Las víctimas seleccionadas se
encontrarán por primera vez con las Farc en la Habana; Los delegados del presidente Juan Manuel Santos y de las Farc han
decidido invitar a la Habana a una delegación de víctimas por cada ronda
negociadora sobre ese tema, al menos durante cinco ciclos. El primer grupo de víctimas irá a La Habana el 16
de Agosto. La conformación de los grupos de víctimas será de 12 personas, en
cinco ciclos en total, para un total previsto de 60 personas. Allí podrán exponer
sus puntos de vista sobre lo que debe ser y se espera,
sobre verdad, justicia y reparación.
Los mecanismos de participación están
acordados, pero a pesar de estar establecidos los mismos, no son del todo
claros y son manejados por un sector cerrado donde no hay cabida al pluralismo,
no hay la claridad esperada; se registra
en gran actividad a Piedad Córdoba y el Senador Iván Cepeda, a pesar
de no tener una función específica en esta actividad están apropiados
del tema, y en comunicación permanente con Alejo Vargas uno de los principales
organizadores, el sí, con responsabilidades específicas en este asunto.
La
selección se dejó en manos del Programa de Naciones
Unidas para el Desarrollo y de la Universidad Nacional,
que antes de determinar quiénes serán los escogidos, “consultan” a la Iglesia
Católica específicamente a la Conferencia Episcopal manejada por Monseñor Luis Castro[7] que
junto con la Organización de víctimas y la Mesa Nacional de víctimas, siguiendo
los criterios de: equilibrio, pluralismo y sindéresis[8], y
el análisis de cada hecho victimizante [9] y
enfoque diferencial, [10] finalmente
eligen las personas asistentes a la Habana catalogadas como víctimas.
Al
escribir este artículo el proceso descrito se encuentra en plena ejecución. Se
han dado manifestaciones de inconformidad de todo tipo, algunos sectores del
Gobierno se han manifestado, [11] "Para
la Procuraduría General de la Nación es fundamental que se tenga claridad sobre
las reglas de juego establecidas en un aspecto de tanta trascendencia, y que se
asegure una representación justa al universo de víctimas del conflicto armado
colombiano".
De
otro lado, y no menos importante, actualmente están debidamente inscritas a
nivel Nacional, más de 6,500.000 víctimas (aproximadamente la población de la
cuidad de Bogotá urbana), se estima un promedio por cada víctima de cuatro (4)
mas, llamadas víctimas secundarias (familiares especialmente); mediante un
procedimiento establecido se
declara un hecho equidistante [12]
que determina que se ha cometido un daño que a la vez genera una atención y una
asistencia de emergencia; es claro y así debe ser que el Estado va a reparar a
las víctimas, reparaciones que están previstas en algunos casos de por vida,
gran responsabilidad y mucho dinero del fisco Nacional se deberá considerar;
podremos imaginar los colosales recursos que se debe presupuestar en lo
sucesivo para atender este tema. Pero y las víctimas de las FARC? Cómo se
maneja esa otra cara de la misma moneda? Que se tiene previsto? De eso no se ha
hablado y es el momento de precisar.
En
todo lo que acontece en este punto, se señala y advierte una situación grave y
preocupante, el Estado acepta su responsabilidad y reconoce a las víctimas que
están inscritas, al aceptar y dar el reconocimiento a las mismas, bien puede
darse la circunstancia que se va a reclamar
por parte de entusiastas abogados y colectivos, la investigación
correspondiente para determinar que agente del Estado, que entidad y finalmente
que persona es la directamente responsable jurídicamente.
Esa
responsabilidad aceptada por el Estado, y cuando en la actualidad se discute
arduamente sobre las responsabilidades políticas versus las responsabilidades
Institucionales y apalancada aún más por las manifestaciones del señor Presidente
de la Republica, [13]
el 23 de Julio/14 cuando “señaló que todos los involucrados deben
reconocer la responsabilidad que han tenido; empresarios, trabajadores, medios
de comunicación,……., todos somos culpables” lo mencionado, dará paso a que esa responsabilidad admitida,
sea un “auto cabeza de proceso”[14]; podremos
imaginar también, el cumulo de investigaciones que se abrirán; los comandantes
militares y policiales y las autoridades civiles de cada sector, estarán a la
orden del día.
Las
manifestaciones de las Farc en este sentido no se hacen esperar [15]“Al hablar de máximos responsables, debemos
afirmar claramente, que la cadena de mando no se agota en los Estados Mayores
del Ejercito y Policía, sino que va mas allá y toca al Palacio de Nariño”
Esperemos
entonces que todo este episodio no resulte en que el Estado es el único
responsable por las víctimas de esta guerra interna. Una vez más estamos en
manos de los plenipotenciarios y del Gobierno como tal y confiamos que su inteligencia,
astucia y sagacidad sea más aguda que la del otro lado de la mesa. La historia
los sabrá juzgar por sus aciertos y sus errores.
Cada
vez que se atenta y golpea un oleoducto, se da una depredación inclemente, se
atenta contra pobladores, la naturaleza representada en seres vivos, objetos,
agua, suelo, subsuelo y el aire; el medio ambiente y los ecosistemas se
degradan, la flora y la fauna se ve afectada.
Quienes
son los victimarios y quienes responden por esos incontables daños?
[1] Apreciaciones del articulista.
[2] Apreciaciones del articulista.
[3] Iván Márquez, Diario “El País, El Tiempo”,
sábado 19 de Julio.
[4] «Condición
sin la cual no». Se refiere a una acción, condición o ingrediente necesario y
esencial de carácter más bien obligatorio para que algo sea posible y funcione
correctamente.
[6] Confederación
Colombiana de Organizaciones del Personal en Retiro y Pensionados de las
Fuerzas Militares y de la Policía Nacional.
[7] La
Conferencia Episcopal de Colombia, es una institución administrativa y de
carácter permanente de la iglesia católica, integrada por todos los obispos de
las diócesis de Colombia en forma colegiada.
[8] Sinónimos en español de
"sindéresis": buen juicio, discreción, prudencia, sentido común, tino.
Discreción, capacidad de pensar rectamente. Hoy en desuso, el término fue
utilizado por los filósofos escolásticos para defender que el ser humano, en
general, está capacitado para reconocer el bien (al que daban un valor absoluto)
y distinguirlo del mal.
[9] 1. La vida y la libertad. 2. Integridad
física. 3. Violencia sexual. 4. Desplazamiento forzado.
[10] 1. Mujeres víctimas. 2. Víctimas jóvenes.
3.Adultos mayores, en condición de discapacidad,
[11] El Tiempo Sección Política viernes 25 de
Julio/14.
[12] Se habla de una actitud que es equilibrada con respecto a cada una de las partes de unconflicto un mediador equidistante
[13] Editorial del programa “la Hora de la verdad”
el día 24 de Julio y otros medios
noticiosos.
[15] Periódico “El Nacional”
y correo electrónico de Márquez el 25 de Julio/14, a varios medios noticiosos.
martes, 22 de julio de 2014
EDITORIAL
La distorsión
de la verdad
En
el reciente Informe de la ONG Fundación FOR (Fellowship of Reconciliation), de
los EEUU, que bien merece un profundo análisis, resulta clara la intención de sus
autores de afectar la Asistencia Militar de los Estados Unidos a Colombia, al
demeritar su desempeño en materia de derechos humanos, para lo cual
ladinamente, cuestiona la ayuda al pretender relacionarla con supuestas violaciones
a los derechos humanos y argumentar que dicha asistencia ha sido negativa para
los propósitos para la cual fue creada.
Por
otra parte, el documento demuestra el intenso esfuerzo político que han
adelantado las Farc, sus aliados y militantes no armados, para atribuir los
orígenes y desarrollo de la violencia en Colombia, exclusivamente en cabeza del
Estado y sus instituciones armadas.
Lo que sí es absolutamente seguro, es que de no
existir una estrategia que contrarreste estas acciones, las Fuerzas Militares y
particularmente el Ejército, van a salir muy maltrechas en las negociaciones, particularmente
en su legitimidad. Con este objetivo
de desprestigio, las Farc han obtenido grandes logros a través de un eficiente
aparato propagandístico, apoyado en “estudios e investigaciones” de intelectuales,
organizaciones de izquierda y tendenciosas ONG de Derechos Humanos, que han
escrito su propia versión de lo acontecido en Colombia en los últimos sesenta
años, sustentada en falsedades, calumnias, exageraciones y verdades a medias, que
han sido repetidas permanentemente por su aparato político- ideológico. Esta
estrategia resulta evidente en el reciente estudio de la Fundación FOR, donde
casi todas sus citas y notas bibliográficas pertenecen a los mismos autores, referenciándose unos a otros en sus investigaciones, en un
círculo perverso y malintencionado. Como este informe se han publicado decenas
en los últimos años, cuya clara intención es torcer la verdad de acuerdo con
sus intereses políticos e ideológicos.
El
esfuerzo político de las Farc, siempre presente como complemento de la acción
armada, manejado a través de organizaciones nacionales e internacionales, que
gozan de prestigio y adelantan un trabajo paralelo a las pretensiones de las
Farc está encaminado a establecer una “Comisión de la Verdad” que, en forma
similar a como ha ocurrido en todos los procesos de paz adelantado con
organizaciones terroristas, siempre señalará al Estado y sus fuerzas de
seguridad como los responsables ante la historia, mientras que sus acciones
terroristas se minimizan y exculpan y presentan como necesarias o altruistas.
Como un modelo estandarizado, producto de todos los
procesos de negociación, lo que se asumió como compromiso del Estado, desde los
preacuerdos, fue la forma unilateral de hacer la depuración de la FFAA, por lo
que resulta cierto, como lo afirma persistentemente el Gobierno, que en la mesa
de diálogos de La Habana no se negociarán las FFMM; lo fueron previamente con
el argumento de que deben transformarse para enfrentar los nuevos retos del posconflicto.
En forma similar a como ocurriera en otras naciones,
las primeras transformaciones, esas que actualmente se planean y adelantan, no
deben inquietar extraordinariamente a aquellos a quien se dirigen, deben
aparecer naturales y convenientes, y sus promotores en las instituciones
armadas se presentarán a la opinión como personas de avanzada; posteriormente
vendrán las más significativas y revolucionarias transformaciones, cuando ya se
haya perdido la capacidad de reacción. Las reformas y reestructuración parecerán
surgir del interior y haber sido adoptadas por las propias fuerzas. Nunca ellas
fueron una imposición ni obedecieron a una estrategia oculta; por supuesto,
nada de ello se negoció en La Habana.
¿Cuál ha sido la estrategia de los grupos
terroristas? Crear todo un escenario respaldado en investigaciones de sus aliados, para
mostrar una Fuerzas Armadas causantes de la guerra, violadora de los DDHH y del
DIH y, de esta forma, condicionar al Mando, a los organismos de control, al
Legislativo a adoptar las medidas necesarias para depurarlas, castigar a los
corruptos y violadores de los DDHH. Adicionalmente, buscan demostrar que existe
una política sistemática de la institución en la ejecución de delitos de lesa
humanidad, con el fin de involucrar a los mandos en los altos niveles y, en últimas,
buscar un cambio estructural en las Fuerzas Armadas de Colombia.
A este respecto, el Estado colombiano muy poco o
casi nada ha realizado para contrarrestar esta manipulación de la verdad; la
iniciativa la han tenido los intelectuales e ideólogos de izquierda, que han
contribuido con los grupos armados, como una forma de lucha bien estructurada, a
crear su propia versión de los hechos y mostrar una historia distorsionada y
envilecida que invierte las cargas, los valores y deforma la realidad.
El Gobierno y las Fuerzas Armadas no han sido lo
suficientemente dinámicos y proactivos para contrarrestar este esquema de lucha
propuesto por las agrupaciones terroristas, quienes centraron su accionar hacia
el aparato militar extremista, olvidando tomar acción sobre otras formas de
lucha, que a la larga, resultan más eficaces que la misma derrota militar, como
si lo hizo el terrorismo, el que volcó su esfuerzo principal hacia lo político o
aquellas otras formas de lucha que promulgaron desde hace más de medio siglo.
La reciente publicación del informe “Basta ya” y el
informe de cuatro tomos titulado "Huellas
y rostros de la desaparición forzada, 1970-2010”, producido por el Centro Nacional
de Memoria Histórica, organismo adscrito a la Presidencia de la Republica,
puso en
evidencia estas falencias del Estado colombiano. Allí se consigna, una
narrativa de mentiras y verdades a medias, presentadas como una investigación seria,
aunque carentes de todo rigor científico, las cuales fueron difundidas en todos
los estamentos académicos nacionales y del mundo entero, causando gran daño a
la legitimidad y el prestigio de las FFMM desfigurando la historia.
Aunque con mucho retraso, más vale tarde que nunca, el
Comando General de las FFMM, a través de la Escuela Superior de Guerra creó el
Centro de Memoria Histórica de las FFMM, el cual cuenta con un equipo de
expertos investigadores que ha venido trabajando
intensamente, en una tarea ardua y compleja por la dificultad de tener que recopilar
archivos y documentos que ayuden a esclarecer la verdad, este trabajo viene
siendo coordinado con la Comisión Nacional de Memoria Histórica. Se anhela que
este compromiso arroje resultados imparciales y sin carga ideológica, para que
salga a la luz la verdad que tanto esperamos los colombianos y en particular
las Fuerzas Militares.
jueves, 12 de junio de 2014
¿En política todo se vale?
MG. Ricardo Rubianogroot Román
Es asombroso como se manipulan sin ninguna consideración
principios y valores que son inamovibles y que están por encima de todo tipo de
consideración, pero más asombro causa la omisión y el silencio de quienes se
esperaría se manifiesten, no solo es extraño, sino que pasa al plano de lo
inexplicable.
La grandeza y el honor de las fuerzas Militares ha sido
afrentada, usada, lo más lamentable es que ello se ha dado sin miramientos y
por exclusivos afanes políticos.
El alcalde Gustavo Petro llamó a que, luego de la firma de un
eventual acuerdo de paz, los desmovilizados pudieran entrar a las Fuerzas
Armadas. “Me parece que personas que han tenido [vocación militar] puedan
permanecer en la carrera militar”, manifestó.
Ante esos comentarios tan fuera de lugar, con excepción del
Ministro de Defensa, nadie, ni siquiera quien constitucionalmente ostenta el
cargo de Comandante Supremo de las Fuerzas Militares se manifestó; ello es
triste a la vez que desmotiva y cala en el alma de los soldados de Colombia.
Cómo puede una persona de una mediana preparación, o superior
tal vez, hablar de vocación militar cuando se refiere a un grupo humano que ha
tomado las armas en la gran mayoría de los casos obligado y ante amenazas? Es
eso vocación o ello es miedo y temor? Le recuerdo al burgomaestre que ser
soldado es una vocación de servicio a su país; podría usted indicarme en qué
forma la guerrilla terrorista presta sus servicios al país?
Con el tiempo los militares nos llenamos de experiencia y
satisfacción por haber servido a la Patria. Un día el Soldado está lleno de
recuerdos, recuerdos bonitos, muchas complacencias, grandes valores y
satisfacciones, donde nuestras familias se ufanan y manifiestan a los cuatro
vientos “tengo un hijo militar”, con orgullo pleno y con su alma inquieta, pero
en paz; de nuevo le preguntaría, un guerrillero tendrá en su alma la
tranquilidad, la seguridad y la certeza de que está obrando en forma correcta,
cuando en su cotidianidad su oficio
obligado es el de sembrar terror, odio y desolación?, serán esos recuerdos
pulcros?, podrá, con certeza y con
sinceridad, decir de corazón que es ejemplo para la sociedad o que ha servido a
la Patria en algún momento?
De otro lado, Andrés París, vocero de las FARC, cínicamente
manifestó que “En la Mesa no estamos pidiendo las cabezas de los generales.
Estamos exigiendo que se cambie la doctrina militar que tienen en la cabeza
esos generales”.
La declaración por sí sola, es una afrenta y se da por las
ínfulas y el protagonismo que se les ha permitido a los negociadores de las
FARC en La Habana, y por las acciones que el Gobierno ha realizado con los
oficiales de más alto rango en la Institución. Cada vez que hay un suceso
cercano a lo castrense, parecería que lo más fácil es tomar la “cabeza de los
Generales”, incluso sin mediar una investigación; esas han sido acciones de
gobierno y lo más insensato es que la guerrilla se exprese sin ningún tipo de
consideración, sugiriendo esas gestiones, como lo hace este interlocutor.
Cuando dice Paris que están “exigiendo” que se cambie la
doctrina militar, una vez más me pregunto si ellos, las FARC, le exigen al
Gobierno? Por el tono, por el escenario y por el silencio, pareciera que sí,
pues tampoco en este caso hay manifestaciones del alto Gobierno, solo el
General Mora Rangel se expresó en forma breve al respecto.
Aparte de lo anterior le recuerdo al señor Paris que la
doctrina militar está erigida sobre los principios, valores y tradiciones que
sustentan el carácter de la institución, son su fundamento y no están a la
feria de los intereses terroristas ni se negocian al vaivén de las
circunstancias políticas. Son producto de una relación entre legalidad y
cultura, cuyo resultado es la legitimidad social.
Sus aspiraciones, señor París, son producto de la soberbia terrorista,
envanecida por el protagonismo y los logros políticos obtenidos en una
negociación, después de estar casi derrotados como efecto y resultado de las
acciones militares, adelantadas al tenor de esa doctrina.
Finalmente el presidente-candidato plantea la eliminación
“inmediata” del servicio militar obligatorio, prometiendo cambiar esa figura
por la de un “servicio social obligatorio para todos los colombianos”.
Creo entender que esta propuesta solo tiene fines políticos,
o mejor está ligada a las próximas elecciones; mi desconcierto tiene sus bases
en lo que esta expresado en la Constitución Colombiana, que dispone que “Todos
los colombianos están obligados a tomar las armas cuando las necesidades
públicas lo exijan, para defender la independencia nacional y las instituciones
públicas”
Le preguntaría a nuestro Presidente, usted, si es reelecto y
logra la firma de unos acuerdos, que no necesariamente traerán la Paz, pues su
implementación conlleva un periodo considerable de tiempo, y las variables de la
paz son de mayor monto, son sublimes y no las decide una persona, ¿Está
dispuesto a defender la Nación, interna y externamente, con colombianos
dedicados a menesteres de servicio social obligatorio, como lo propone?
Son lamentables ese tipo de planteamientos, esbozados en este
escrito. No, no todo en política es aceptable; por encima están el
respeto y el honor de unas Fuerzas Militares, que lo han entregado todo por los
más altos ideales de la Nación colombiana y por la supervivencia y el futuro
del país.
No podía terminar este escrito sin antes hacer mención, del
inaudito fallo de la Corte Suprema de Justicia
donde ratifica 47 años de prisión (cadena perpetua) para el General
Uscategui.
Ese es el costo de la mal llamada paz que pregona el
Presidente Santos.
domingo, 8 de junio de 2014
Algunas
precisiones al acuerdo sobre el tercer punto
de la Agenda:
Al final de la discusión del tercer punto de la
Agenda, se presentaron dificultades para establecer un acuerdo, por la negativa
de la Farc de reconocer su participación activa en el narcotráfico. Era obvio
que por intereses políticos y circunstancias electorales, existía la necesidad
de destrabar el acuerdo en este punto crucial de las negociaciones. Aspecto que
fue superado en la semana anterior a la primera vuelta, llegándose a un arreglo
en la redacción de lo esencial, que se definió con un reconocimiento vago de la
participación de las Farc en el negocio de las drogas, lo que trajo como
consecuencia una marcada ventaja para los propósitos estratégicos de las Farc,
con el compromiso de su desvinculación en este negocio ilícito.
Razones para creer que fue
una ganancia estratégica de las Farc, con algunas ventajas para el gobierno y
el país:
1. En la redacción quedo
consignado, que la persistencia del narcotráfico en Colombia, estaba ligada las
condiciones de pobreza y abandono del gobierno en las zonas de cultivo y a la
existencia de grupos criminales, en esta última categoría no quedaron incluidas
las Farc.
2. Aunque el factor de pobreza
y abandono estatal es un factor a tener en cuenta en los cultivos ilícitos, no es
el más determinante; existen condiciones de ubicación estratégica y dificultades
del terreno (selvas y parques naturales, cercanía a los grandes centros de
consumo) que facilitan a los narcotraficantes (y la guerrilla), la
proliferación de este fenómeno; pero la mayor influencia la ejercen los precios
en el mercado internacional, lo cual llevo a las Farc a involucrarse en este negocio
tan lucrativo y fácil de controlar.
3. Quedaron consignadas en el
acuerdo tantas condiciones para el gobierno, que se tornara en un imposible
solucionar todos los problemas, por lo menos en el corto y mediano plazo, como
condición para acabar con los cultivos ilícitos íntimamente ligados al
narcotráfico.
4. La solución quedo atada a la
Reforma Rural Integral del primer punto de la agenda, lo que significa que si
no se atienden todas y cada una de los problemas de campo, continuara el
narcotráfico.
5. Se acordó como primera
alternativa la sustitución voluntaria y, en los casos en los que no haya
acuerdo con las comunidades, el Gobierno procederá a la erradicación manual. Las
Farc se opusieron tajantemente a la erradicación por asperjación.
6. El verdadero logro de las
Farc radica, en que en ninguna parte del acuerdo aparece un reconocimiento implícito
se su relación criminal con este negocio, ni reconocen abiertamente su
vinculación y lucro, mucho menos señalan sus laboratorios, ni sus rutas de
comercialización, tampoco las organizaciones de fachada que utilizaron para
esconder sus fabulosas ganancias. Lógicamente como eso no existió, nunca
resarcirán al Estado, ni dirán donde tienen sus fabulosas riquezas, producto de
tantos años dedicados al negocio del narcotráfico.
7. Como gran logro para el
gobierno, las Farc reconocieron su vinculación, solo en los cultivos ilícitos
para su financiamiento, pero como una
relación conexa al delito político de rebelión, por lo tanto los libera de
haber conformado un cartel, con las debidas consecuencias en el ámbito
internacional.
8. El gobierno y las FARC consignaron
su firme compromiso con la solución definitiva al problema de las drogas
ilícitas, prometiendo los segundos a su desvinculación definitiva de este
negocio, así como su participación en el desminado, este fue un logro importante
del gobierno, falta ver cómo y cuándo se realizara. Se prevé que lo harán en la implementación, que puede durar
de diez a quince años, de acuerdo a la experiencia en otros países.
Se
pactaron algunos otros acuerdos donde el Estado ha venido actuando desde tiempo
atrás.
Los puntos que faltan
Víctimas: En la discusión de los
puntos subsiguientes se prevé que el gobierno con sus negociadores se tendrá
que tragar sapos aún más grandes, para poder llegar a un acuerdo con este grupo terrorista.
El siguiente punto a tratar será el de las VICTIMAS, tema nada fácil por todo
lo que vienen haciendo ONGs, que pretenden victimizar a las Farc y colocar de
victimario al Estado, claro es el único que indemniza!
A este respecto queda planteado el siguiente dilema:
Si sigue creciendo día a día el número de encarcelados militares por supuestas
violaciones de DDHH, hasta el punto de superar ampliamente los detenidos de la
guerrilla, como ya está sucediendo y, por otro lado, tal como quedo consignado
en el libro Basta ya, del Centro de Memoria Histórica, adscrito al Departamento
de la Prosperidad, donde se estableció que es el Estado con sus agentes el
máximo responsable de la desapariciones en Colombia, (algunos medios ya han
venido ambientando el tema en esta dirección). Con estas cifras y otras
acciones de desprestigio que vienen adelantando organizaciones de extrema
izquierda y la “ayuda” de los seminarios organizados por la UN y la ONU, les
será fácil inducir a la opinión pública sobre quienes son las víctimas y quienes los
victimarios. Esta si es una magistral estrategia paralela, puesta en ejecución
por la Fiscalía y de los redactores de la Comisión de la Verdad.
Fin del
Conflicto:
Para cerrar la agenda vendrá este punto que contiene aspectos mucho más gruesos,
donde se tratarán temas tan delicados
como el DDR (Desarme, Desmovilización y Reinserción). Los negociadores de las
Farc han gritado a los cuatro vientos que no entregaran las armas, pues sería
indigno para ellos. Así mismo, no contemplan la desmovilización como el Estado
la concibe; en la agenda está estipulado únicamente la dejación de armas y
reincorporación de la Farc a la vida civil, en lo económico, lo social y lo
político, omitiendo la desmovilización. Pero como el proceso es irreversible,
por las expectativas que se han generado sobre las bondades del “logro de la
paz”, nos espera en la dieta de los colombianos un sapo de grandes proporciones
que nos va a causar una verdadera indigestión. ¿Se llegara a un acuerdo sin
entrega real de las armas? lo que significaría hacer política con ellas, así lo
han hecho siempre, pero en el evento de esta circunstancia lo harían dentro de
la legalidad. Por otro lado surge una pregunta mas: ¿Habrá realmente una
desmovilización como está prevista por los asesores del gobierno? o por el
contrario, ¿pasaran directamente con sus armas a hacer parte de alguna
organización de seguridad del Estado? Son preguntas que por ahora no tienen
respuesta, pero teniendo en cuenta lo acordado en la Agenda de negociaciones y
las pretensiones de este grupo terrorista, generan una gran preocupación en los
colombianos que hemos venido haciendo un cuidadoso seguimiento a este proceso.
No podemos olvidar que la discusión de la Agenda
está ligada íntimamente a unos intereses y objetivos políticos, los cuales son
ampliamente conocidos; dentro de este contexto es comprensible el papel que
están jugando los señores generales Mora y Naranjo, que aunque ellos no estén
de acuerdo en muchos de los acuerdos alcanzados, no pueden hacer cosa diferente
a seguir tratando de influir en los negociadores hasta donde sea posible,
advirtiendo los peligros y amenazas que se presenten contra la Seguridad
Nacional en cada punto discutido. Recordemos que con ellos o sin ellos el
proceso seguirá su camino. También debemos tener en cuenta, que su presencia en
la mesa es básicamente el de salvaguardar las integridad de las FFMM y como
objetivo primordial exigir un tratamiento igualitario para los militares y
policías procesados por supuestos delitos cometidos por causa conflicto.
Estaremos expectantes para estos acontecimientos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
